Obtener certificado de Incapacidad Permanente

Para todas las personas los accidentes son situaciones que se pueden dar en cualquier momento de la vida, o del desarrollo del día a día; estos pueden tener lugar en la vivienda, en el área de trabajo, desplazándose en algún medio de transporte, e incluso estando en espacios públicos.

En algunos casos estos accidentes pueden ocasionar lesiones, estas pueden ser de tipo física o psicológicas; en ambos casos la persona que padece la lesión requerirá de atención especializada. Sin embargo, cuando se trata de las lesiones físicas estas pueden clasificarse como: leves, graves y permanentes.

Las lesiones leves son aquellas que pueden ser atendidas de forma ambulatoria; las lesiones graves en la mayoría de los casos pueden inducir al fallecimiento, lo cuál quiere decir que requieren de atención medica especializada. Y finalmente las lesiones permanentes son aquellas que generan algún tipo de incapacidad.

Las incapacidades como su nombre lo índica, son aquellas condiciones (generalmente motoras) que limitan a una persona para el desarrollo de alguna actividad; en todos los casos estas dejan a quien la padece en un estado de dependencia permanente.

Cuando esto ocurre es indispensable en primera instancia contar con un certificado de Incapacidad Permanente, este es emitido por el departamento de asuntos sociales autónomo de las comunidades. Para poseer este es necesario que se presenten ante el organismos las pruebas de salud pertinentes.

Pólizas de Incapacidad Permanente

Estas son pólizas de seguro que se contratan a fin de garantizar la cobertura o indemnización, de todos los tramites médicos así como una pensión para la persona beneficiaria o el asegurado. Generalmente son contratadas por los trabajadores de una empresa, o como extensión de un seguro de vida.

Las pólizas de incapacidad permanente se dividen en dos categorías, estas dependen únicamente del escenario bajo el cual ocurre la lesión; en este sentido se tienen la cobertura en caso de incapacidad absoluta, y en caso de incapacidad total.

La diferencia es que la primera cubre con la indemnización cuando el daño ha ocurrido en el lugar de trabajo, mientras que la segunda cubre con daños físicos accidentales. Contratar estos servicios es de gran importancia, escencialemente porque permite respaldar el capital ante alguna emergencia de salud física.

Para ejecutar estas pólizas se debe presentar ante la aseguradora el certificado de Incapacidad Permanente, así como todos los estudios e informes médicos que garanticen que el beneficiario se encuentra en determinada condición física.

Algunas aseguradoras demandan que los estudios médicos sean expedidos por médicos de su jurisdicción, o que laboren en los centros asistenciales de la misma agencia.

Si el certificado de incapacidad permanente lo solicitas por una negligencia médica te recomiendo que visites este artículo: cómo actuar ante un caso de negligencia médica